ETECSA: el monopolio que lucha contra “la riqueza” en Cuba.

By | 13/11/2017
Fuente: elToque.
Fotos: Carlos Luis Sotolongo.

Caridad ha sido agente de telecomunicaciones durante dos años. Cada semana compra a un precio preferencial un grupo de cupones de telefonía y navegación que luego vende en su casa, ubicada frente a una concurrida zona wifi en el barrio habanero del Mónaco.

Días atrás todo cambió: “Al principio adquiríamos las tarjetas de 2 cuc a 1.80 y esa diferencia era nuestro margen de ganancias, el 10 % de las ventas. Con el nuevo contrato solo obtenemos 6 centavos de ganancia, el 3 por ciento. El jueves 9 de noviembre nos citaron para comunicar de forma unilateral que a quienes estábamos en una lista se nos reducirían las ganancias”.

“Este trabajo parece fácil pero no se descansa y pierdes privacidad en tu propia casa. Me han tocado la puerta a las 3 A.M. porque necesitan comunicarse con urgencia. Además de que el capital usado es tuyo. ETECSA no arriesga nada. Es el dinero de los agentes el invertido. Y ahora me dicen, de repente, que ganaré mucho menos.

“¿Qué cuál explicación me dieron? Ninguna. No había manera de discutir. Era una orientación de allá”, dice la jubilada mientras levanta dos de sus dedos y los deja caer sobre el hombro. Y al que no le gustara cerraba el contrato y ya. Con los monopolios no hay diálogo.

“Lo que uno espera si trabaja más, es poder ganar en igual medida. Ahí es entendible que te suban los impuestos; pero no que, además, limiten tu margen de utilidad. Entonces pierdes doble, y te desmotivan porque a mayor venta, increíblemente ganas menos. Yo voy a probar un tiempo, pero si noto que no vale la pena dejaré la licencia. Nadie trabaja simplemente por hacer feliz a los demás. Es necesario percibir un beneficio propio”.

ETECSA acaba de añadir otro capítulo a su largo historial de insatisfacciones entre los cubanos. A los bonos de polémica duración, el precio elevadísimo de los servicios de conexión y telefonía móvil con respecto a los ingresos del ciudadano promedio, las deficiencias del correo Nauta y la baja calidad de la navegación en zonas WiFi; ahora le suma la reducción de las utilidades para los agentes.

“Con esto, la empresa prácticamente nos explota”, insiste Manuel desde la barriada habanera de El Cerro, todavía dudando si continuar o no con la licencia. “Los agentes somos quienes debemos responder ante el cliente por las ineficiencias del monopolio. Varias veces he tenido que lidiar con las molestias del usuario cuando la tarjeta está inactiva o escasean las de mayor demanda. Ahora además me obligan a ganar menos porque vivo en una zona céntrica y mis ventas son altas. Esto roza el absurdo”.

Esta medida de la telecomunicadora estatal está conectada directamente con la campaña contra la “acumulación de riquezas en el sector privado”, que parece haberse desatado tras la más reciente sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular. El posterior congelamiento de la entrega de licencias para el trabajo por cuenta propia y los controles sobre las cooperativas no agropecuarias fueron las primeras señales de esta vuelta atrás en la apertura a la economía no estatal.

Al parecer, entre los decisores de política en el archipiélago hay mayor preocupación por controlar la riqueza que por evitar la pobreza. Para varios de nuestros consultados, es ridículo hablar de “acumulación de riquezas” en la venta de cupones.

“Hay una diferencia entre no carecer de los productos básicos gracias a tu trabajo y ser “rico”. La empresa le aplicó esta medida en sus diferentes magnitudes (utilidades del 3% o el 7% de lo invertido) a todos los que ingresan más de 2500 pesos cubanos (CUP) al mes. ¿Entonces con poco más de 100 CUC para vivir una familia, ya se considera que es demasiado dinero?”, se pregunta Caridad.

“En lo personal realmente no sé si la empresa quiere evitar concentración de riqueza entre particulares o pretende seguir engrosando únicamente sus arcas. Siento que ETECSA me castigó por hacer bien mi trabajo”, añade Manuel.

El efecto sobre los ingresos de estos “cuentapropistas” será mayor en la medida en que perciban mayor competencia, una vez la empresa comience a entregar -como anunció- más licencias para agentes.

Aunque en la nota publicada en medios estatales no se enuncia con claridad estas disminuciones en las utilidades y se presenta únicamente como medidas que beneficiarán a los involucrados (pueden subcontratar otro empleado, se incrementarán las cifras de agentes de Telecomunicaciones en algunas zonas) los comentarios registrados en los foros muestran la inconformidad de casi la totalidad de los usuarios.

En el sitio web Cubadebate una forista registrada como Loli apuntó: “Soy agente hace tres años. Trabajo más de 10 horas al día, los siete días de la semana, sin vacaciones; sin embargo, me dicen ahora que por ser una de las que más compra tarjetas e invierto en la empresa, ya no voy a ganar el 10% de lo que venda sino el 7%. Y que también tengo que pagarle más a la ONAT”.

La agente se pregunta: “¿dónde queda la justicia, el ganar por lo que trabajes, el incentivo a invertir en ellos mismos, el poder saber que te sacrificas pero tu sacrificio vale?”

En el mismo foro, ante las decenas de quejas de los lectores, una funcionaria de ETECSA reproduce una y otra vez la misma respuesta: “El Agente que cumpla con todo lo estipulado en el contrato y en el reglamento difícilmente se verá afectado”. Loli, Caridad y Manuel no piensan igual.

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